Aunque todos los días del año son importantes, hay 7 días al año que lo son más porque en ellos recordamos la Pasión y Muerte de Jesús. La Semana Santa es el momento más importante de todo el año, la debemos dedicar a la oración y la reflexión.

A la Semana Santa se le llamaba antes “La Semana Grande”. Ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor y a sus días se les dice “días santos”.

Esta semana comienza con el domingo de Ramos y termina con el domingo de Pascua. Lo importante de este tiempo no es recordar con tristeza lo que Cristo pasó, sino celebrar y entender por qué murió y resucitó Cristo.

Jesús dijo que Él era el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas, ese gran amor es el que recordamos en la Semana Santa.

Acompañemos a Jesús en estos días con nuestra oración, sacrificios y con el arrepentimiento de nuestros pecados, asistiendo al Sacramento de la Reconciliación (si ya hicimos nuestra Primera Comunión) para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua.

La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra.

Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de nuestra Iglesia. Asiste a tu parroquia y da testimonio de tu fe.
TODO TIENE UNA RAZON DE SER.
Alguna vez nos hemos preguntado: ¿Por qué se utilizan ramos en el inicio de la Semana Santa?, ¿qué se hace con ellas? ¿Por qué el sábado las iglesias permanecen apagadas, sin imágenes? ¿Qué es eso de la “visita a los siete templos”? Cada uno de los días importantes de la Semana Santa tiene sus propias tradiciones.
*Domingo de Ramos.  En la época en que Jesús vivió, se acostumbraba recibir a los reyes y soberanos con palmas y ramos para demostrarles el aprecio del pueblo por ellos, así pasó cuando Jesús entro a Jerusalén.

*Lavatorio de pies. En la misa que se celebra el Jueves Santo se escoge a doce asistentes varones y el sacerdote les lava los pies, representando cuando Jesús les lavó los pies a sus discípulos en la Última Cena.
*La visita a los siete templos. Se acostumbra visitar siete iglesias, este peregrinar simboliza el ir y venir de Jesús después de haber sido aprendido en el Huerto de Getsemaní, lugar a donde se dirigió Jesús después de la Última Cena.
*Vía Crucis vivientes. El Vía Crucis se compone de estaciones que son imágenes de algunos momentos que vivió Jesús antes de ser crucificado.
*La quema del Judas. Se elabora un muñeco también conocido como Juan Carnaval y se le prende fuego recordando la traición a Jesús. Para los campesinos esto simboliza el inicio de un “año nuevo” de cosecha.

*La procesión del silencio. Las personas realizan una procesión silenciosa acompañada de velas reflexionando sobre los acontecimientos del día.

*El Sábado Santo. Es un día donde las personas permanecen en sus casas prácticamente sin hacer nada, sólo se acostumbra a rezar el Rosario para acompañar a María en su duelo.
BIENVENIDA LA PASCUA.
Después de una Semana Santa llena de tradiciones y costumbres, llega la gran fiesta. ¿A quién no le hace ilusión que llegue el domingo de Pascua? Muchos niños esperan este día para disfrutar de los huevitos de pascua, ya sean de chocolate o los decorados con sorpresas adentro. ¿Dónde surge esta forma de celebrar la Pascua?
Esta curiosa tradición surge hace mucho. Antiguamente durante la cuaresma no se podía comer huevos, por lo que al llega el domingo de Resurrección, las personas acostumbraban a regalar huevos a los vecinos. Un día una señora decidió decorarlos antes de regalarlos.

Una versión más pintoresca es la leyenda del “Conejo de Pascua”. Cuenta Esta leyenda que cuando metieron a Jesús al sepulcro, había dentro de la cueva un conejo escondido. El conejo se quedó dentro de la tumba, hasta que de repente el conejito vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva. El conejo comprendió que Jesús había resucitado y quiso compartirlo con todos. Pero como no podía hablar, se les ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría.

Cualquiera que sea la versión preferida, no cabe duda que la llegada de la Pascua es un momento de alegría, es el periodo que pone fin al tiempo de reflexión y cambio, para dar paso a una nueva etapa, una donde se empieza de cero para iniciar una nueva vida.
Que no se nos pasen estos días sin hacer un obsequio especial a Jesús, y no olvidemos a su santísima madre; ella contribuyó con sus dolores a nuestra redención.